lunes, 12 de marzo de 2018

Quinta y Última Corrida de la Temporada 2018, un indulto histórico, y… Jim Morrison y the Doors



Quinta y Última Corrida de la Temporada 2018, un indulto histórico, y… Jim Morrison y the Doors

Domingo 11 de marzo de 2018.
Plaza de Toros "Nuevo Progreso".
Dos tercios de entrada.
El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza (Estella, Navarra, 1966– ).
El torero Jerónimo (Ciudad de México, 1977– ).
El también matador Leo Valadez (Aguascalientes, 1997– ).

Ganaderías La Estancia (divisa blanco, azul rey y rosa) —rejones,
y Marrón (divisa: marrón, verde oscuro y naranja).

██ 1. “Mexicano”, número 19, 540 kg, negro entrepelado, listón, bragado, caribello, para el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, quien vistió pantalón negro y casaca color plata.

El jinete español desarrolló una mala faena; no pudo matar desde el caballo, bajó y despachó al toro al segundo descabello. Apenas evitó el escuchar el primer aviso de parte de la Autoridad.

Entró enseguida una camioneta pickup blanca GMC, de Grupo Solana, equipada con un tirón que trae adosado un madero a fin de renivelar la arena. Sobre este madero se pararon dos monosabios, para aumentar el peso, y el vehículo giró en el sentido de las manecillas del reloj, para trazar una espiral.

██ 2. “Cominito”, número 47, 515 kg, cárdeno, bragado, caribello; zurdo, para el matador capitalino Jerónimo, quien lució un terno fresa y oro. El torero desarrolló una buena faena, alternó derechazos, desdenes, y en dos ocasiones ejecutó lances en los que luego de girar rápidamente quedaba parado como una estatua para mover solamente la muleta, por lo que recibió raudales de aplausos. Se tiró a matar y dejó una estocada tendida, el burel no doblaba; por lo que Jerónimo recurrió a un primer descabello, mal realizado, dejó pasar unos 30 segundos y al segundo descabello despachó al astado, que fue apuntillado.

Aplausos.

██ 3. “Lebrijano”, número 28, 545 kg, negro, entrepelado, bragado; tocado, para el torero Leo Valadez, quien vistió un terno perla y plata. Luego de las suertes de varas y banderillas, el joven aguascalentense hilvanó una serie de pases de hinojos, muy aplaudidos y ovacionados, y la Banda Municipal de Música, en una de esas raras ocasiones, empezó a tocar un pasodoble sin que nadie lo pidiera, para elevar aún más la atmósfera de tauromaquia pura.

En el lance supremo, Leo logró una estocada tendida; luego mató al primer descabello.

Aplausos.

██ 4. “Comino”, número 23, 570 kg, negro, entrepelado, bragado, para el rejoneador oriundo de la ciudad navarra de Estella, Pablo Hermoso de Mendoza, quien utilizó caballos canelo, tordillo y palomino, sin nada memorable que narrar.

Una parte ignorante del público molestaba con silbatinas a los subalternos de De Mendoza porque capoteaban al burel para alejarlo del rejoneador, y permitir así que este saliera con tranquilidad del albero a fin de cambiar de caballo en el patio de cuadrillas, y luego regresar al círculo de arena sobre otro equino.

Como Pablo Hermoso no puedo matar desde la silla de montar, tuvo que bajar nuevamente, y al quinto descabello, mató al astado, entre merecidos abucheos.

Nuevamente hizo su aparición la camioneta pickup blanca GMC… y también un grupo de monosabios con una larguísima manguera para mojar la arena, además de que aprovecharon para lavar las tablas pintadas de rojo bermellón de la circunferencia-valla de madera colocada entre el albero y el callejón, en tanto que otro monosabio corría al empujar el carrito cargado de cal para repintar las dos circunferencias concéntricas que marcan la división entre el tercio exterior y la zona central del albero, de esa muy apreciada y “cincuentenaria más uno” Plaza de Toros “Nuevo Progreso”. Los de pantalón blanco y camisa roja concluyeron su labor hacia las 18:35 horas, para dar paso al siguiente toro.

██ 5. “Perlito”, número 45, 500 kg, negro, meano; bien puesto, para Jerónimo. Desplegó una faena regular. A la hora de matar, ejecutó un pinchazo y soltó. Mató al primer descabello.

Silencio.

██ 6. “Cuchillero”, número 78, 535 kg, negro, meano; cornivuelto, para Leo Valadez quien no logró nada notable en esta lidia y, de paso, recortó notablemente el tiempo de la faena del descastado burel de Marrón, por lo que fue abroncado por el público, lanzó una estocada, y luego…
falló en el primer descabello,
falló en el segundo descabello,
falló en el tercer descabello,
falló en el cuarto descabello,
falló en el quinto descabello,
falló en el sexto descabello,
falló en el séptimo descabello…

Y de nuevo, la parte más ignorante de los asistentes pedía el primer aviso de parte del juez de Plaza, Arnulfo Martínez Rodríguez… pero ese público ignaro “olvidaba” que el matador había abreviado notablemente la faena, por lo que el juez estaba en lo correcto al no ordenar el primer aviso.

Finalmente, el joven Leo acertó en el octavo descabello; el burel dobló luego de dos minutos.

Los tres matadores regalaron toros, uno cada uno.

██ 7. “Tapatío”, número 167, 515 kg, reserva de la GANADERÍA DE FERNANDO DE LA MORA, berrendo, mosqueado, bocinegro, botinero, para el navarro De Mendoza, quien ejecutó una excepcional faena a caballo, en la que el burel corría para ir sobre la montura, y el español lo dejaba acercarse peligrosamente, mientras lograba hermosas florituras y encajaba rejón tras rejón con elegancia y maestría.

Cuando Pablo Hermoso, ya con el rejón de muerte en su diestra, se disponía a matar, casi todo el público pedía el indulto con una gritería ensordecedora, y luego de unos minutos de toma y daca entre el público y el juez, este accedió a indultar el astado.

Aplausos y ovación, para el rejoneador y el toro.

La plaza ostenta una numerosa cantidad de anuncios de la aseguradora GNP (Grupo Nacional Provincial), propiedad también del dueño del coso taurino guadalajarense, Alberto Baillères (la tercera persona más rica de México, atrás de Carlos Slim y Sara Mota de Larrea), quien asimismo es propietario de El Palacio de Hierro (“Soy Totalmente Palacio” frase acuñada por Ana María Olabuenaga, y utilizada por esa tienda de prendas y artículos de lujo desde 1997), empresa que también presenta uno o dos anuncios en el coso taurino de las calles Pirineos, Puerto Ensenada y Mitla, en la Colonia Monumental de la capital jalisciense; además, la plaza muestra anuncios de El Diario NTR (Noticias en Tiempo Real), Milenio y La Afición; y de los restaurantes La Grelha y Chemary.

Nuevamente apareció la pickup GMC…

██ 8. “Tequilero”, número 58, 520 kg, cárdeno, bragado; veleto, para Leo, quien realizó una aceptable, faena. Logró una estocada tendida; el burel no doblaba, el aguascalentense escuchó un aviso procedente del palco de la Autoridad, y mató al primer descabello.

Aplausos.

██ 9. Cielo Rojo, número 89, 490 kg, reserva de la GANADERÍA DE JAVIER GARFIAS, castaño, bragado; delantero, para Jerónimo, quien al parecer no se esmeró mucho y logró una faena moderada. Al filo de las 20:35 horas, el diestro capitalino fue por el acero de matar; acertó una estocada tendida y luego de unos dos minutos, el astado dobló, para ser apuntillado.

La corrida del domingo 11/03/2018 ha sido la única en esta plaza tapatía en la que un rejoneador ha logrado el indulto para un burel.

JIM MORRISON Y THE DOORS

En el verano de 1969, the Doors y el entonces joven promotor mexicano Javier Olmos habían firmado un contrato para que el cuarteto estadounidense se presentara en un concierto al aire libre en la Monumental Plaza México, el coso taurino más grande del mundo, con capacidad para 41,262 espectadores sentados, pero en esa ocasión la cifra sería cercana a 48,000, ya que una gran parte del espacio de la arena sería aprovechado para colocar cómodas sillas. Olmos no pudo obtener los permisos necesarios (el jefe del Departamento del Distrito Federal era el coronel Alfonso Corona del Rosal), por lo que the Doors tuvieron que presentarse en el Fórum, un club nocturno capitalino de mil asientos, propiedad del cantante Javier Castro, entonces de 26 años de edad.

No obstante, al rockero estadounidense Morrison se le quedó la espinita clavada de no haber podido presentarse en una plaza de toros, como era su deseo, y nunca lo hizo, ya que murió el sábado 3 de julio de 1971 en un apartamento de la Rue de Beautreillis, en París; sin embargo, dos de sus compañeros músicos, el organista Ray Manzarek y el guitarrista Robbie Krieger, sí se presentaron en una plaza de toros… 24 y medio años después de aquel verano de 1969, cada quien por su lado: en febrero de 1994 en la Plaza de Toros “Nuevo Progreso” de Guadalajara, traídos por el citado empresario Javier Olmos, aunque como abridores de grupos que entonces gozaban de más fama y aceptación, tales como Jefferson Starship, en tanto que la banda rockera estelar para esa noche de invierno, que sería The Edgar Winter Group, no pudo intervenir, ya que un inspector del Concejo Municipal de Guadalajara (presidido por el priista Alberto Mora López), a las doce horas medianoche, ordenó bajar el interruptor principal de electricidad de la plaza, ya que el permiso tramitado por Olmos era para un día específico, y el joven promotor capitalino nunca pensó que debía haber solicitado tal permiso por dos días, ya que a las 00:00 horas comienza un nuevo día, y el Reglamento de Espectáculos entonces vigente fue aplicado de manera estricta.

Los dos ex integrantes de the Doors, afortunadamente, no formaban parte de la hora estelar del espectáculo y, así, pudieron pagar una deuda (a destiempo, pero la pagaron) con el público mexicano que Jim Morrison, “El Rey Lagarto”, ya no podía pagar —a Morrison, en el lejano 1969, le parecía fascinante poder presentarse en una plaza de toros, por el ambiente tauromáquico, tan místico y cercano a la muerte, ya sea de un astado o de un ser humano (uno y otro continuamente en vela por sus respectivas vidas), algo tan raro, desconocido y exótico para una cultura como la estadounidense…

(El baterista del grupo the Doors, John Densmore, no vino a Guadalajara.)


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