Quinta y Última Corrida de la Temporada 2018, un indulto histórico, y… Jim Morrison y the Doors
Domingo 11 de marzo de 2018.
Plaza de Toros "Nuevo Progreso".
Dos tercios de entrada.
El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza (Estella, Navarra, 1966–
).
El torero Jerónimo (Ciudad de México, 1977– ).
El también matador Leo Valadez (Aguascalientes, 1997– ).
Ganaderías La Estancia (divisa blanco, azul rey y rosa) —rejones,
y Marrón (divisa: marrón, verde oscuro y naranja).
██ 1. “Mexicano”, número 19, 540 kg, negro entrepelado, listón, bragado,
caribello, para el rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, quien vistió
pantalón negro y casaca color plata.
El jinete español desarrolló una mala faena; no pudo matar desde el
caballo, bajó y despachó al toro al segundo descabello. Apenas evitó el
escuchar el primer aviso de parte de la Autoridad.
Entró enseguida una camioneta pickup blanca GMC, de Grupo Solana, equipada
con un tirón que trae adosado un madero a fin de renivelar la arena. Sobre este
madero se pararon dos monosabios, para aumentar el peso, y el vehículo giró en
el sentido de las manecillas del reloj, para trazar una espiral.
██ 2. “Cominito”, número 47, 515 kg, cárdeno, bragado, caribello; zurdo,
para el matador capitalino Jerónimo, quien lució un terno fresa y oro. El
torero desarrolló una buena faena, alternó derechazos, desdenes, y en dos ocasiones
ejecutó lances en los que luego de girar rápidamente quedaba parado como una
estatua para mover solamente la muleta, por lo que recibió raudales de
aplausos. Se tiró a matar y dejó una estocada tendida, el burel no doblaba; por
lo que Jerónimo recurrió a un primer descabello, mal realizado, dejó pasar unos
30 segundos y al segundo descabello despachó al astado, que fue apuntillado.
Aplausos.
██ 3. “Lebrijano”, número 28, 545 kg, negro, entrepelado, bragado; tocado,
para el torero Leo Valadez, quien vistió un terno perla y plata. Luego de las suertes
de varas y banderillas, el joven aguascalentense hilvanó una serie de pases de
hinojos, muy aplaudidos y ovacionados, y la Banda Municipal de Música, en una de esas raras ocasiones, empezó a tocar
un pasodoble sin que nadie lo pidiera, para elevar aún más la atmósfera de
tauromaquia pura.
En el lance supremo, Leo logró una estocada tendida; luego mató al primer
descabello.
Aplausos.
██ 4. “Comino”, número 23, 570 kg, negro, entrepelado, bragado, para el
rejoneador oriundo de la ciudad navarra de Estella, Pablo Hermoso de Mendoza,
quien utilizó caballos canelo, tordillo y palomino, sin nada memorable que
narrar.
Una parte ignorante del público molestaba con silbatinas a los
subalternos de De Mendoza porque capoteaban al burel para alejarlo del
rejoneador, y permitir así que este saliera con tranquilidad del albero a fin
de cambiar de caballo en el patio de cuadrillas, y luego regresar al círculo de
arena sobre otro equino.
Como Pablo Hermoso no puedo matar desde la silla de montar, tuvo que
bajar nuevamente, y al quinto descabello, mató al astado, entre merecidos
abucheos.
Nuevamente hizo su aparición la camioneta pickup blanca GMC… y también
un grupo de monosabios con una larguísima manguera para mojar la arena, además
de que aprovecharon para lavar las tablas pintadas de rojo bermellón de la circunferencia-valla
de madera colocada entre el albero y el callejón, en tanto que otro monosabio
corría al empujar el carrito cargado de cal para repintar las dos
circunferencias concéntricas que marcan la división entre el tercio exterior y
la zona central del albero, de esa muy apreciada y “cincuentenaria más uno”
Plaza de Toros “Nuevo Progreso”. Los de pantalón blanco y camisa roja
concluyeron su labor hacia las 18:35 horas, para dar paso al siguiente toro.
██ 5. “Perlito”, número 45, 500 kg, negro, meano; bien puesto, para
Jerónimo. Desplegó una faena regular. A la hora de matar, ejecutó un pinchazo y
soltó. Mató al primer descabello.
Silencio.
██ 6. “Cuchillero”, número 78, 535 kg, negro, meano; cornivuelto, para
Leo Valadez quien no logró nada notable en esta lidia y, de paso, recortó
notablemente el tiempo de la faena del descastado burel de Marrón, por lo que
fue abroncado por el público, lanzó una estocada, y luego…
falló en el primer descabello,
falló en el segundo descabello,
falló en el tercer descabello,
falló en el cuarto descabello,
falló en el quinto descabello,
falló en el sexto descabello,
falló en el séptimo descabello…
Y de nuevo, la parte más ignorante de los asistentes pedía el primer
aviso de parte del juez de Plaza, Arnulfo Martínez Rodríguez… pero ese público
ignaro “olvidaba” que el matador había abreviado notablemente la faena, por lo
que el juez estaba en lo correcto al no ordenar el primer aviso.
Finalmente, el joven Leo acertó en el octavo descabello; el burel dobló
luego de dos minutos.
Los tres matadores regalaron toros, uno cada uno.
██ 7. “Tapatío”, número 167, 515 kg, reserva de la GANADERÍA DE FERNANDO
DE LA MORA, berrendo, mosqueado, bocinegro, botinero, para el navarro De
Mendoza, quien ejecutó una excepcional faena a caballo, en la que el burel
corría para ir sobre la montura, y el español lo dejaba acercarse peligrosamente,
mientras lograba hermosas florituras y encajaba rejón tras rejón con elegancia
y maestría.
Cuando Pablo Hermoso, ya con el rejón de muerte en su diestra, se
disponía a matar, casi todo el público pedía el indulto con una gritería
ensordecedora, y luego de unos minutos de toma y daca entre el público y el
juez, este accedió a indultar el astado.
Aplausos y ovación, para el rejoneador y el toro.
La plaza ostenta una numerosa cantidad de anuncios de la aseguradora GNP
(Grupo Nacional Provincial), propiedad también del dueño del coso taurino
guadalajarense, Alberto Baillères (la tercera persona más rica de México, atrás
de Carlos Slim y Sara Mota de Larrea), quien asimismo es propietario de El
Palacio de Hierro (“Soy Totalmente Palacio” frase acuñada por Ana María
Olabuenaga, y utilizada por esa tienda de prendas y artículos de lujo desde
1997), empresa que también presenta uno o dos anuncios en el coso taurino de
las calles Pirineos, Puerto Ensenada y Mitla, en la Colonia Monumental de la
capital jalisciense; además, la plaza muestra anuncios de El Diario NTR
(Noticias en Tiempo Real), Milenio y La Afición; y de los restaurantes La
Grelha y Chemary.
Nuevamente apareció la pickup GMC…
██ 8. “Tequilero”, número 58, 520 kg, cárdeno, bragado; veleto, para
Leo, quien realizó una aceptable, faena. Logró una estocada tendida; el burel
no doblaba, el aguascalentense escuchó un aviso procedente del palco de la
Autoridad, y mató al primer descabello.
Aplausos.
██ 9. Cielo Rojo, número 89, 490 kg, reserva de la GANADERÍA DE JAVIER
GARFIAS, castaño, bragado; delantero, para Jerónimo, quien al parecer no se
esmeró mucho y logró una faena moderada. Al filo de las 20:35 horas, el diestro
capitalino fue por el acero de matar; acertó una estocada tendida y luego de unos
dos minutos, el astado dobló, para ser apuntillado.
La corrida del domingo 11/03/2018 ha sido la única en esta plaza tapatía
en la que un rejoneador ha logrado el indulto para un burel.
JIM MORRISON Y THE DOORS
En el verano de 1969, the Doors y el entonces joven promotor mexicano
Javier Olmos habían firmado un contrato para que el cuarteto estadounidense se
presentara en un concierto al aire libre en la Monumental Plaza México, el coso
taurino más grande del mundo, con capacidad para 41,262 espectadores sentados,
pero en esa ocasión la cifra sería cercana a 48,000, ya que una gran parte del
espacio de la arena sería aprovechado para colocar cómodas sillas. Olmos no
pudo obtener los permisos necesarios (el jefe del Departamento del Distrito
Federal era el coronel Alfonso Corona del Rosal), por lo que the Doors tuvieron
que presentarse en el Fórum, un club nocturno capitalino de mil asientos, propiedad
del cantante Javier Castro, entonces de 26 años de edad.
No obstante, al rockero estadounidense Morrison se le quedó la espinita
clavada de no haber podido presentarse en una plaza de toros, como era su
deseo, y nunca lo hizo, ya que murió el sábado 3 de julio de 1971 en un
apartamento de la Rue de Beautreillis, en París; sin embargo, dos de sus
compañeros músicos, el organista Ray Manzarek y el guitarrista Robbie Krieger,
sí se presentaron en una plaza de toros… 24 y medio años después de aquel
verano de 1969, cada quien por su lado: en febrero de 1994 en la Plaza de Toros
“Nuevo Progreso” de Guadalajara, traídos por el citado empresario Javier Olmos, aunque como
abridores de grupos que entonces gozaban de más fama y aceptación, tales como
Jefferson Starship, en tanto que la banda rockera estelar para esa noche de
invierno, que sería The Edgar Winter Group, no pudo intervenir, ya que un
inspector del Concejo Municipal de Guadalajara (presidido por el priista
Alberto Mora López), a las doce horas medianoche, ordenó bajar el interruptor
principal de electricidad de la plaza, ya que el permiso tramitado por Olmos
era para un día específico, y el joven promotor capitalino nunca pensó que
debía haber solicitado tal permiso por dos días, ya que a las 00:00 horas
comienza un nuevo día, y el Reglamento de Espectáculos entonces vigente fue
aplicado de manera estricta.
Los dos ex integrantes de the Doors, afortunadamente, no formaban parte
de la hora estelar del espectáculo y, así, pudieron pagar una deuda (a
destiempo, pero la pagaron) con el público mexicano que Jim Morrison, “El Rey
Lagarto”, ya no podía pagar —a Morrison, en el lejano 1969, le parecía
fascinante poder presentarse en una plaza de toros, por el ambiente tauromáquico,
tan místico y cercano a la muerte, ya sea de un astado o de un ser humano (uno
y otro continuamente en vela por sus respectivas vidas), algo tan raro, desconocido
y exótico para una cultura como la estadounidense…
(El baterista del grupo the Doors, John Densmore, no vino a Guadalajara.)